Las vallas temporales son un tipo de barrera protectora muy utilizada y versátil. La valla temporal australiana, en particular, es la más común y ampliamente aplicada. Se compone de paneles de malla metálica soldada y tubos redondos que se sueldan entre sí y luego se instalan sobre bases de plástico, en las que predomina el color naranja. Este tipo de valla se caracteriza por su estructura sencilla, fácil instalación y durabilidad. Además, también tiene un propósito estético.
Las vallas temporales se emplean habitualmente como herramientas de protección en diversos campos, como las obras de construcción y el mantenimiento de carreteras. Segregan eficazmente diferentes áreas de trabajo, vehículos y peatones, evitando accidentes y posibles daños a las personas. Por lo tanto, para este tipo de herramientas de protección, la calidad y la seguridad son de suma importancia.